23.08.2018

Es interesante reflexionar en verano, cuando los compromisos se encuentran en paréntesis. Sigo dándole mucha importancia a la presencia de diferentes edades, también de personas adultas, en el escultismo. Es una forma de pluralismo, de diversidad, porque el escultismo no es de adolescencia o primera juventud para infancia, sino de personas adultas para infancia y primera juventud. Y es la ocasión para preguntarse por qué determinadas personas, a pesar de que este compromiso conlleva luces y sombras, siguen, y pesan más las luces que las sombras. Diríamos que hay dos claves ante las dificultades: su liderazgo de servicio que les ennoblece y su vocación de servicio en las que su corazón es más grande que las adversidades.

jserna

(Madrid, 1951). Reside en Bilbao desde los ocho años. Licenciado en Ciencias de la información y Teología. Es profesor de instituto -ahora jubilado- en Bilbao y colabora en prensa: Deia, Periódico Bilbao y Goitibera. Escribimos porque necesitamos llegar más allá de las apariencias, porque necesitamos hurgar debajo de la acera, en el subconsciente, al lado del corazón. Escribimos con los sueños, con la utopía, con las noticias del periódico, con las preocupaciones de cada día.

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