Jata desde Bakio

Nuestro camino comienza al lado de la gasolinera de Bakio, viniendo desde el pueblo, antes de llegar a la gasolinera, encontramos un cartel que nos indica el camino hacia la ermita de San Miguel de Zumatxaga, así  como el camino que sigue la GR-280.

Esta última es la que nos guiará hasta la cima del Jata. Subimos por la empinadisima estrada durante aproximadamente dos kilometros. No hay perdida, en todos lo cruces que encontremos en el ascenso, tenemos marcada la GR, con lo que lo último que tenemos que hacer es seguir las marcas de la pista.

La propia carretera nos lleva hasta la hermita de San Miguel de Zumatxaga, merece la pena echar un vistazo a la hermita, en la que destaca su enorme portico cubierto. Frente a la ermita, al lado de un baserri, encontramos la pista que nos lleva hasta la cima, también marcada con las señales de la pista.
Este camino, ya de tierra asciende suavemente al principio, pero enseguida toma altura de forma directa, hasta llegar a un muro con valla, ya casi en la cima. Desde allí, ya visualizamos la gran antena que corona el Jata. Seguimos el sendero facilmente hasta el mojón de la cima, donde podemos encontrar el buzón en forma de cohete.
Desde la cima, podremos disfrutar de grandes vistas, viendo gran parte de la costa Bizkaina, así como buena parte de la provincia, ya que se ve hasta la sierra de Urkiola si miramos hacia el sur.