JULEN REKONDO

Julen Rekondo: “Si no depositas el residuo donde debes, lo lógico sería recibir una sanción”

Castellano >>

El especialista ambiental, Julen Rekondo, habla de cómo reducir el impacto ambiental y de las medidas necesarias para desarrollar una mejor gestión de residuos.

  • “El problema viene con los envases y con los tetrabriks en particular, son, en cierto modo, blanqueo ecológico”
  • “En países como Austria o Alemania se paga en función de la basura que se genera”

España es uno de los países de la Unión Europea con peores cifras cuando hablamos de reciclaje, consumo y reducción de residuos. Además, está a la cola en lo que a legislación se refiera respecto a lucha medioambiental. Sobre este aspecto, el especialista medioambiental, Julen Rekondo, ganador  del Premio Nacional de Medio Ambiente en 1998, se presenta como uno de los mayores profesionales y expertos sobre la materia, y ha dedicado buena parte de su trayectoria profesional a educar y comunicar sobre este aspecto. 

¿Cuáles son las acciones vitales que debemos tomar como sociedad para controlar nuestra gestión y producción de residuos y para que esta sea correcta?

En España se generan demasiados residuos, es el reflejo de la sociedad consumista que tenemos aquí. Y lógicamente, para conseguir cambios hace falta una cultura diferente: de consumo, de crecimiento económico y con un nivel de vida, de alguna manera, más sostenible. Para 2020 se tendría que haber reciclado el 50% de los residuos urbanos que generamos, y prácticamente solo se han reciclado el 35%. Pero la solución no es solamente el reciclaje. En la jerarquía comunitaria de residuos, el primer escalón es la reducción, generar menos; y por otra parte, la reutilización. Solo con el reciclaje se sigue dando un consumo energético muy grande. 

¿Se hace algo a nivel estatal para solucionar esto? 

Existe un anteproyecto de ley de residuos a nivel del estado que va a actualizar las últimas directivas europeas, una de 2018 y otra de 2019, y va a actualizar la ley actual “22/2011 de residuos y suelos contaminados”. Aunque también pueden existir leyes autonómicas. Pero este proyecto de ley es poco ambicioso y hay que plantearse mucho más seriamente el tema de la reducción de residuos, la reutilización y la gestión de la materia orgánica. Luego tenemos la fiscalidad ambiental, que es la única manera de verter o de incinerar menos. En estos momentos sale más barato verter que reciclar, eso hace que prácticamente el 53% de los residuos urbanos vayan a vertederos en España. Esta es una de las cifras más altas que hay a nivel Europeo. 

¿Qué se debe hacer desde la educación para mostrar o enseñar la forma más correcta de gestionar los residuos?

La educación ambiental debería ser algo transversal y donde se unieran la teoría con la práctica. Hay muchas escuelas e institutos en los que no solamente hay que explicar el tema de los residuos desde un punto de vista teórico: que la producción de residuos tiene un impacto ambiental, que el consumismo está muy mal, que es necesario adoptar una serie de medidas desde el punto de vista del reciclaje y la reutilización… Pero sobre todo, en la medida de lo posible, es importante llevar a las propias escuelas acciones desde la práctica. En muchos lugares los propios alumnos y alumnas, junto con los profesores, deben hacer un plan de separación de residuos, porque lo fundamental para poder luego reciclar y reutilizar es la recogida selectiva. 

¿En qué consiste está recogida selectiva?

Hace ya muchísimos años se recogía todo junto, se llevaba a una serie de plantas y todo se mezclaba, entonces el reciclaje que salía de aquellas plantas no valía para nada. Hoy en día a través de los propios contenedores en la vía pública o a través de otros sistemas, lo que se hace es separar el vidrio, la materia orgánica, luego está el contenedor de plásticos, el de papel y cartón… Lo fundamental es esa recogida selectiva. 

¿Cómo se puede llevar a cabo en los centros educativos?

Prestando atención en los propios colegios e institutos tanto por parte del personal docente como por los alumnos y alumnas. También sería buena idea, en aquellos centros donde se come y tal, hacer un huerto ecológico, hacer compostaje… lo que quiero decir, básicamente, es lo de antes, que la teoría y la práctica deben ir unidas. Y luego el problema está hasta dónde llega la educación ambiental. Creo que debería ser un aspecto absolutamente trasversal que esté metido en todas las materias posibles. Es fundamental hoy en día empezar por abajo, cuando hablamos de la naturaleza y de lo que representa a todos los niveles, pues la mejor forma de conocerla es yendo a ella, no solo explicando sus funcionamientos, qué son los ecosistemas, el papel que juegan, o qué es el cambio climático. Realmente habría que salir a la naturaleza para que realmente se pueda enseñar un poco cómo funciona la biosfera. 

Ya dentro de cada casa, ¿qué acciones debemos tomar?

Volvemos un poco al tema de la recogida selectiva, aunque generalmente en las zonas urbanas vivimos en pisos que no tienen demasiado espacio, hoy en día hacemos nuestra propia separación: tenemos por un lado el vidrio, por otro el papel y cartón, la materia orgánica que va al contenedor marrón, por otro lado aquel al que van los plásticos, metales y tal, y por último para residuos que son en cierto modo tóxicos. Muchos de esos residuos pueden llevarse a los contenedores que están en la vía pública o llevarse a los puntos limpios o puntos verdes. Hay determinados residuos que no se pueden recoger en la calle como tal. Esto básicamente es lo que habría que hacer, más o menos lo mismo que en las escuelas. 

¿Qué ocurre con el vidrio, los tetrabriks y los plásticos?

Con el vidrio, el mejor reciclaje es su reutilización. En Alemania, de alguna manera, se busca darle más de un uso al propio envase. El problema viene con los envases y con los tetrabriks en particular, son, en cierto modo, blanqueo ecológico. Se dice que se puede reciclar, pero esto es mentira. Hoy en día el tetrabrik está compuesto por un 75% de cartón reciclable, y el 25% restante está compuesto de aluminio y una mezcla de plásticos. Eso va mayoritariamente a un vertedero. Luego, con los plásticos el problema está en que no todos se pueden reciclar, hoy en día el contenedor de envases tiene una fracción de rechazo muy muy grande. Muchos de los plásticos están hechos por la unión de otros plásticos diferentes y esto hace que no se puedan reciclar. Lo que hay que hacer aquí es limitar cada vez más su consumo y utilizar otros sistemas. Luego muchos de estos residuos acaban en los ríos y los mares. 

¿Si no se toman medidas, hasta qué punto podemos llegar?

Muchas de las medidas que se implantan no se llevan a cabo y luego, por poner un ejemplo, tu puedes llevar los residuos a un contenedor o no hacerlo. Una cosa absolutamente obligatoria y que aquí no está implantada, sería que la recogida selectiva no sea opcional. Si tu no depositas el residuo donde debes lo lógico sería recibir una sanción. Otra opción estaría en seguir las dinámicas del consumo de agua, en función de tu consumo de agua pagarás más, pues en el caso de los residuos, no sé por qué no pasa lo mismo. Tu puedes generar muy poca basura y llevarla toda a los contenedores, pero vas a pagar absolutamente igual que otra persona que no haga absolutamente nada. En determinados países como Austria o Alemania sí que se paga en función de la basura que se genera. 

¿Qué deberíamos hacer para cambiar nuestra conciencia ambiental?

Por una parte tenemos que hacer un cambio a nivel colectivo, tiene que ser una medida del conjunto de la humanidad, pero tampoco vale escudarse en que los gobiernos o las empresas no hacen nada. Sí que la responsabilidad de un ciudadano o ciudadana es inferior a la de una empresa que contamina muchísimo, pero yo creo que no cabe culparles únicamente ellos o decir que las medidas individuales dependen de lo que hagan los grandes contaminadores. Lógicamente nosotros también debemos llevar una práctica ambiental absolutamente sostenible en todos los aspectos posibles. Hay cantidad de cuestiones que en nuestra vida cotidiana deben cambiar. 

 

Partekatu!