Baztango Mendi Martxa: Oronoz – Oronoz

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El domingo amanecimos en el Parque Natural del Señorío de Bertiz con un día neblinoso, amenanzante de lluvia y con 32 km y 2000 m + a recorrer por el valle del Baztán para completar con salida y llegada en Oronoz la XVVI de su marcha montañera. A pesar de no disfrutar de las vistas del valle por las nubes, fue una gozada adentrarse en los bosques coloreados con un verde intenso digno de la primavera.

Perfil de la Martxa

Actualmente, vivimos en un momento en el que en nuestra sociedad – lo queramos o no –  la competición y el conseguir primeros puestos y los mejores tiempos cobran mucha importancia (demasiada en mi opinión). No se puede obviar que la cultura de hacer cada vez “ultras”, “ironmans” está a la orden del día o que si no corres por debajo de 4’/km no eres nadie. Las marchas de montaña rompen con esta tendencia y ahí reside parte de su belleza. En este tipo de marchas no se establece ninguna clasificación, simplemente se debe de completar el paso por los puntos de control en un tiempo mucho más laxo que en las carreras de montaña. Por lo tanto, no hay competición.

Pues bien, dentro de este marco, nos plantamos en Oronoz. Tras beber un té a las 7:05 salimos de Oronoz para adentrarnos en Bertiz y comenzamos a afrontar las primeras rampas a través del bosque. Al ser los primeros km e ir en grupo grande en algunos puntos estrechos y pasos de vallas se hacían colas y había que esperar. Después durante la subida el grupo se fue estirando, sobre todo en las últimas rampas de Oteixon (685 m), el primer alto del día. Entre la niebla y el bosque bajamos corriendo por los senderos serpenteantes a Sunbilla, donde se encontraba el primer control. Aquí se separaban los itinerarios del recorrido largo y el corto, que se volverían a juntar para afrontar la subida a Iriso.

Reponer fuerzas con un poco de agua y chuches, fruta y chocolate y sin más descanso y hacia arriba por el estrecho sendero creado en las empinadas laderas de Mendaur hacia el dolmen de Ugazta. Entre Sunbilla y el alto en Ugazta (710 m) nos quitamos prácticamente 600 m de desnivel en 3 km. De nuevo entre la niebla y algo de xirimiri comenzamos a bajar en dirección Elgorriaga, segundo punto de control. Aquí, además de fruta y chocolate, pudimos probar queso del Baztán, que nos cayó en el estómago de lujo!

Superado la parte del recorrido con mayor desnivel, unos kilómetros de llano hacia Doneztebe antes de subir hacia Iriso, una subida por senderos algo más anchos y tendidos con el terreno más embarrado por el constante xirimiri. Durante la subida, vimos cantidad de huesos de animales que habían sido bien limpiados por la aves carroñeras y demás animales. En Iriso (490 m), tercer punto de control repetimos avituallamiento y de nuevo monte abajo por una pista ancha fuimos a buscar la última subida del día, Usategieta (390 m). 

Un par de km de bajada pasando por Zozaia donde la lluvia hizo su aparición para dejarnos más txipiados aún y llegada de nuevo a Oronoz, el último punto de control. Sellamos y a por el premio: lomo, txistorra, tortilla de patata, queso del Baztán y cerveza. ¡Todo un plato combinado!

Eskerrik asko al club de montaña Baztango Mendigoizaleak por organizar esta marcha. Recorrido precioso, marcaje del recorrido perfecto, buenos avituallamientos (el último fue estelar) y también reconocer su labor a los voluntarios, sobretodo en un día fresco y lluvioso como nos tocó, milesker!

Un poco menos de 6 horas por los montes de Baztán que nos sirvieron como un buen entreno, para hablar, callar, pensar, debatir, lo de siempre…

Partekatu!