Tiempo de elecciones

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Así es, por mucha pereza que dé, de nuevo se avecinan tiempos de decidir quién queremos que nos represente. No es mi pretensión a través de este artículo deciros a quién debéis votar llegado el momento, ni mucho menos. Aclarado esto, sí me gustaría centrar la mirada en la persona que se presenta y lo que representa. Cada candidatura presentará seguro su lista de deseos a los reyes magos, más o menos cargada de verdad y realidad, con su proyecto de cara a los próximos años en caso de ser elegidos. Fijaos bien en si tiene los pies en el suelo, tanto en lo que respecta a su realismo como a su aplicabilidad, y en si responde a lo que se necesita en la coyuntura actual. ¿Su proyecto es una sucesión de tópicos o está trabajado y desarrollado con ilusión?

Volviendo a la persona que representa ese proyecto y que en caso de ser elegida deberá liderarlo, yo me fijaría en su trayectoria. Lo que uno ha hecho en su vida y sus compromisos previos hablan más de sí mismo que lo que pueda decir tirando de literatura. Me fijaría en su talante, si tiene capacidad de conciliar o tendencia a generar conflicto. Me fijaría en cómo trata a quienes piensan distinto, dado que mantener un buen tono con tus semejantes es mucho más sencillo. ¿Qué proyectan de esa persona quienes le rodean? Dime con quién andas y te diré quién eres…¿Quién va a acompañarle en este camino? ¿En quién confía? Elegir por descarte y tapándonos la nariz es pan para hoy y hambre para mañana, valoremos honestamente qué necesitamos y si cada persona candidata y su proyecto pueden responder a esa necesidad, y no sólo pensando en lo que la persona es ya, sino en su capacidad de evolución, en los cambios que ha tenido para llegar hasta aquí, su crecimiento personal, y lo que puede llegar a ser a futuro, dada la evidencia de que la persona crece con el cargo.

Espera…¿Algo os suena raro? ¿De qué creéis que estoy hablando? Ya entiendo la confusión. Aunque podrían aplicarse los mismos criterios con una pequeña adaptación, no estoy hablando de las elecciones generales, sino del movimiento en Bizkaia. Hay cambio de persona delegada, y el proceso ya está en marcha, lo que me parecía una decisión de suficiente calado como para escribir unas líneas sobre ello. Por suerte o por desgracia, elegir bien la persona que lidere el movimiento eskaut en Bizkaia los próximos años está mucho más a nuestro alcance que la elección de nuestros representantes públicos. Aprovechad esa cercanía, romped barreras, hablad con las personas candidatas, contadles qué necesitan vuestros grupos y qué demandan de la delegación, y votad con criterio y no por amiguismo o afectividades cruzadas. Lo de nuestro movimiento es un ejercicio de asamblearismo, lo del 28 de abril…otra movida.

Partekatu!