Consejos para evitar contagios al hacer la compra

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  • Un médico de familia explica una serie de medidas a tomar durante y después de ir al supermercado para hacer la compra más segura

La compra de bienes y servicios esenciales es una de las únicas causas justificadas para salir de casa durante el Estado de Alarma. El fin de frenar el virus ha restringido la movilidad e ir al súper o a la farmacia son de esas situaciones inevitables que se siguen dando, aunque con ciertas restricciones.

Aun así, los supermercados congregan a numerosas personas y, aunque haya colas en la puerta que mantengan metro y medio entre las personas o se usen guantes durante toda la compra, estos comercios son lugares en los que es más probable que los contagios se produzcan. RT en Español publicaba ayer los consejos de un médico de familia que explica algunas cosas que podemos hacer para reducir el riesgo durante y, sobre todo, después de comprar.

Durante la compra

El coronavirus permanece sobre superficies varios días, por lo que será fundamental seguir las pautas básicas a la hora de acudir al súper: mantener el distanciamiento social, tratar de pagar con tarjeta, tocar solo lo que nos vayamos a llevar y minimizar la frecuencia de ir y el tiempo en la tienda. Además, si se padecen problemas respiratorios o se pertenece a un grupo de riesgo, se puede usar una de las muchas redes de ayuda colectiva para evitar exponerse.

Al volver a casa

Al llegar a casa hay que seguir tomando ciertas precauciones. En primer lugar, recomienda apartar la comida que no se caduque -conservas, pasta, legumbres…- durante tres días en algún sitio apartado, como un garaje o el mismo coche.

Respecto a la comida fresca, recomienda crear un ‘área limpia’ y un ‘área sucia’. En la sucia dejaremos la comida que acabamos de traer y en la limpia la que hayamos lavado. De esta manera diferenciaremos espacios y evitaremos ensuciar sin querer superficies que luego utilizaremos sin desinfectar.

Sobre lavar los productos, se recomienda limpiar las cosas empaquetadas con un paño con desinfectante y las frutas y verduras con agua. En los envases más resistentes, como los bricks de leche, podremos echar el desinfectante directamente. En algunos casos solo debemos cambiar de recipiente nuestro producto y desechar su embalaje: sacar el pan de su bolsa, la comida para llevar… En este caso ha sido empaquetado sin riesgos. Para terminar, deberemos limpiar con desinfectante el lugar donde sacamos la comida de las bolsas, es decir, el ‘área sucia’.

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