¿Qué pasa con las madres? (y los padres)

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Nos han dicho tantas veces que esto de educar en el tiempo libre es cosa de niños que nos lo hemos creído. De hecho, en muchos de nuestros grupos no sabemos que hacer con los padres y madres de nuestros chavales y chavalas. ¿Una rama, comisión o comité de padres madres? ¿Para qué? Rafa Masa, encargado de padres/madres del grupo eskaut Etorkizuna nos da algunas pistas para poder trabajar el tema en el grupo.

 En una sociedad tan despersonalizada como la que nos está tocando vivir, donde la tecnocracia lo invade todo y en la que cada uno puede disponer de un sinfín de posibilidades para entenderse sin salir de casa, que nuestros grupos se queden “tan sólo” en educar a niños, adolescentes y jóvenes es una labor elogiosa pero incompleta, porque en muchos casos nuestro trabajo va a ser una pequeña gota en medio del océano. Implicar de manera activa a padres y madres en nuestra aventura va a suponer un avance cualitativo en nuestro quehacer educativo. En este marco los padres/madres van a disponer de una oportunidad más de entender mejor el proceso de sus hijos/as y de desarrollarse como personas en un grupo.

¿Cómo iniciamos el trabajo?

Cualquier idea sugerente y atractiva puede  ser un buen aliciente para comenzar a caminar con padres y madres, pero hay un planteamiento previo que todo  grupo debe debatir y clarificar:

la necesidad de crear ese equipo de padres/madres.

De todos es sabido que la motivación principal de nuestros monitores/as para entrar en los grupos son los chavales/as. En su organización particular no aparecen los equipos de padres por ningún sitio, o tan sólo aparecen en el escalafón de ayudantes/operarios dedicados a “echar un cable” en infraestructuras varias.

 

Desde la responsabilidad que exige admitir y asumir que los principales protagonistas en la educación de los chavales/as son sus progenitores debemos aceptar el reto de colaborar con ellos con un doble fin:

a.- Complementar la formación que los equipos de responsables proponen a los chavales (animando, siendo receptivos…)

b.- Iniciar procesos de formación específica  para padres/madres

 

Son los hijos los que van a implicar a los padres/madres y somos los monitores/as los que desde una buena acogida, debemos ir haciéndoles ver, que lo que pretendemos con los educandos es algo que realmente merece la pena y que, si son capaces de seguir el mismo estilo, van a ir dando otra dimensión nueva e importante a sus vidas.

 

Una vez descubierta esta dimensión el binomio ACCIÓN/REFLEXIÓN deberá estar presente en todas las actividades.

 

TIPOLOGÍA DE LAS ACTIVIDADES

 

El acercar el equipo de padres/madres al grupo no debe ser una mera sucesión de actividades que van jalonando de manera continua la vida del mismo.

 

Si dos eran los objetivos principales de al creación del equipo, las actividades también deben derivar en dos estilos definidos:

 

a.- Relacionadas los procesos educativos de sus hijos/as.

En este campo el equipo de padres/madres deberá ocuparse de todos aquellos temas que en su cotidiano quehacer educativo son motivo de preocupación e inseguridad: amigos, drogas, solidaridad, violencia, alcoholismo, sexualidad, valores… la forma de afrontar estos temas pudiera hacerse desde diversas vertientes.

 

  1. – Reuniones de grupo de padres/madres con algún experto para intercambiar experiencias y crear foros de debate.
  2. – Organización de encuentros más numerosos con otras familias que tienen sus hijos/as en el grupo, convirtiéndose así el propio equipo en elemento dinamizador
  3. – colaboraciones puntuales con los equipos de responsables, pero marcando claramente los límites de esta colaboración (los encargados de la educación y actividades en el grupo son monitores)

 

b.- relacionados con tu propia dimensión lúdico-cultural-formativa

 

Partiendo de la creencia firme de que la persona debe seguir formándose a lo largo de toda su vida, defendemos el hecho de utilizar el grupo como lugar de encuentro. El grupo debe plantearse seriamente la necesidad de que esos adultos que de forma voluntaria se adhieren a nuestros equipos de padres/madres, tengan la posibilidad de seguir desarrollándose como personas compartiendo otro tipo de vivencias que atiendan diversas facetas de sus vidas: creación de grupos dentro del barrio, potenciación de los ya existentes, realización de convivencias, salidas al monte, participación como cuadrillas en fiestas, grupos de teatro, guiñol, grupos de referencia…

Desde estas actividades van a enriquecerse junto a otros, descubriendo aspectos personales que quizá nunca hubiesen adivinado, llenando su tiempo de ocio con un sentido, lúdico y relacional.

Los objetivos de las comisiones de padres deben ir enfocados a medio y largo plazos, puesto que el trabajo debiera ir dirigido a posibilitar nuevas plataformas o potenciar las existentes, como modo de compromiso de esas personas, aunque las implicaciones sean mínimas.

 

 ¿Quién se encarga de animar a los padres/madres ?

Por supuesto que en esta tarea habrá que elegir una persona con experiencia dentro del grupo y buen conocedor de los modos y formas de trabajo del mismo.

Esta persona será el nexo entre el equipo de monitores/as y el equipo de padres/madres.

Del mismo modo, deberá tener criterios claros, pues debe valorar que va ha trabajar con un grupo de adultos interesado por la educación de sus hijos/hijas y en muchas ocasiones con un nivel

formativo muy cualificado y por otra parte deberá hacer ver que el equipo de monitores es autónomo dentro del grupo.

 

DURACIÓN DE LOS EQUIPOS

Si las ideas y objetivos de los equipos están claros, y una vez creado el estilo, será muy importante que estos grupos no se perpetúen en el tiempo sino que cada tres años aproximadamente puedan dar paso a otros que estén interesados en el tema. Nunca deberá hacerse un cambio al completo en el equipo para evitar perder los referentes conseguidos.

Si el trabajo ha sido positivo y las relaciones durante el periodo de funcionamiento han sido fructíferas, se nos planteara el problema:  ¿Que hacemos con los que se marchan? Si esta pregunta surge desde los propios padres/madres… Bienvenido problema ya tenemos otra plataforma preparada, sólo falta  ANIMARLA… y así sucesivamente.

 

A modo de síntesis del trabajo con padres/madres, pasos concretos a desarrollar en los grupos:

 

  • INFORMACIÓN: Contacto inicial, entrevistas periódicas individuales, reuniones por ramas, asambleas…
  • PARTICIPACIÓN: En todo tipo de actividades que el grupo realiza tanto dentro del propio grupo como fuera del mismo.
  • COLABORACIÓN: – directa, creando equipos de padres/madres

b.- indirecta mediante ayudas puntuales de trabajos específicos.

 

  • ANIMACIÓN-FORMACIÓN : Mediante charlas, conferencias, escuela de padres/madres, grupos de acción, grupos de encuentro, grupos diversos (monte, A.S.C)
  • DURACIÓN DE LOS EQUIPOS: Tres años, rotando las personas que “deban” dejarlo. No se trata de crear “Txokos” dentro del grupo.

 

Posible estilo de funcionamiento

– Reuniones quincenales del equipo de padres/madres con los responsables de grupo encargados de su animación. Temas informativos y formativos

– Convivencias de fin de semana. Temas formativos, salidas al monte, veladas… posibilidad de contactar con “expertos ” en diferentes materias de interés del grupo.

– Charlas orientadas al resto del grupo con invitación personal a todas las familias y monitores. ( posibilidad de contactar con expertos)

– Publicación de revista bimensual sobre la marcha del grupo y sus actividades

– Salidas y excursiones abiertas a todas las familias del grupo

– Un mini-campamento de 4 ó 5 días

– Reuniones conjuntas con el equipo de monitores/as para charlar distendidamente, conocerse mejor, cenar… (1 ó 2 durante el curso)

– Otras que puedan ocurrirse.

 

 

 

 

     

 

 

 

 

 

 

 

 

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