60 años de actividad de Amnistía Internacional, 43 en Euskadi

  • La organización nació a raíz de un artículo del abogado Peter Benenson, titulado “Los prisioneros olvidados”, publicado el 28 de mayo de 1961 en el diario británico The Observer
  • En el País Vasco está presente desde 1978, y en la Comunidad Autónoma Vasca cuenta en la actualidad con más de 6.700 personas asociadas

“Abra el periódico cualquier día de la semana y encontrará usted el relato de algún lugar del mundo donde alguien está siendo encarcelado, torturado o ejecutado porque sus opiniones o su religión son inaceptables para su Gobierno. (…) Quien lee periódicos experimenta un nauseabundo sentimiento de impotencia. Y sin embargo, si estos sentimientos de indignación en todo el mundo pudieran unificarse en una acción común, podría conseguirse algo efectivo”.

Este extracto del artículo publicado en el diario británico The Observer hace justamente 60 años (“Los prisioneros olvidados”, 28 de mayo de 1961), y firmado por el abogado inglés Peter Benenson, pueden considerarse como la declaración fundacional de AMNISTÍA INTERNACIONAL, aunque la organización como tal nacería formalmente unos meses después en Londres.

10 millones de personas en el mundo

En la actualidad, Amnistía Internacional es un movimiento global de más de 10 millones de personas “que se toman la injusticia como algo personal”, una organización que trabaja por un mundo en el que todas las personas puedan disfrutar de los derechos humanos que les corresponden. Una entidad independiente de toda ideología política, interés económico y religión, que no acepta subvenciones gubernamentales y que se financia gracias a las aportaciones de sus simpatizantes. Que considera que no hay gobierno libre de escrutinio, y que no hay situación sin esperanza.

Amnistía Internacional da a conocer los impactantes testimonios de las personas con las que trabaja, moviliza a miles de simpatizantes en todo el mundo, promueve campaña en favor del cambio y toma posición en defensa de activistas que actúan en primera línea. Y también ayuda a las personas a reivindicar sus derechos a través de la educación y la formación.

En estos 60 años de trayectoria de la entidad los derechos humanos han pasado, de ocupar un lugar marginal, a estar en primer plano de los asuntos mundiales. La organización ha pasado de pedir la liberación de personas presas por motivos políticos a defender el espectro completo de los derechos humanos: abolición de la pena de muerte, protección de los derechos sexuales y reproductivos, lucha contra la discriminación, defensa de los derechos de personas refugiadas y migrantes, etc.

Amnistía Internacional en el Estado español

El 10 de febrero de 1978 el Consejo de Ministros legalizó a Amnistía Internacional en España, que celebró su primera Asamblea Constituyente el 15 de julio de ese mismo año. Un año después de que la organización fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz, y algunos después de que la organización empezara su andadura de forma clandestina. En los primeros años de andadura, la Sección Española se pudo sufragar en parte gracias a la venta de carteles del cuadro El abrazo, que Juan Genovés cedió a la organización.

España ya había estado presente en el trabajo de la organización, incluso en el propio artículo fundacional de Peter Benenson donde se citaba el caso del abogado español Antonio Amat. Hasta su legalización, la organización denunció la situación de presos como el asturiano Ramón Álvarez, cuyo caso se convirtió en una de las primeras acciones urgentes. Los primeros años de la transición, hasta 1978, estuvieron llenos de casos que motivaron la intervención de Amnistía Internacional, desde el juicio de los militares de la Unión Militar Democrática (UMD) en 1975, hasta el proceso contra Albert Boadella por su obra La torna, que denunciaba las últimas ejecuciones del régimen franquista.

El conocimiento masivo del público llegó el 10 de septiembre de 1988, cuando 90.000 personas asistieron en Barcelona al concierto ‘Derechos Humanos, ¡Ya!’, dentro de la gira mundial que protagonizaron, en apoyo de la organización, Bruce Springsteen y la E Street Band, Sting, Peter Gabriel, Tracy Chapman y Youssou N’Dour. En la actualidad cuenta con cerca de 94.00 personas asociadas y casi medio millón de personas colaboran asiduamente firmando peticiones a Gobiernos, autoridades o empresas a través de la web de Amnistía Internacional. Para celebrar el 60 aniversario global, la Sección española de AI ha editado un cartel de la mano del artista bilbaíno 72kilos.

Realidad en Euskadi

Donostia acogió en la segunda mitad de los años 70 a uno de los primeros grupos de personas que promovieron la constitución de una delegación de Amnistía Internacional en el Estado. En concreto, fue en 1978 cuando un grupo de donostiarras impulsaron un movimiento que se extendió a todo el País Vasco.

Hoy en día cuenta con 6.745 personas asociadas (3.095 en Bizkaia, 2.377 en Gipuzkoa y 1.273 en Araba). Existen además seis grupos activos, radicados en cada una de las tres capitales, en la localidad de Irun y en los centros universitarios de la UPV/EHU y de Deusto, integrados por alrededor de 135 activistas. Cuatro equipos autonómicos que trabajan específicamente en las áreas de Relaciones Institucionales, Comunicación, y Diversidad Afectivo-Sexual, además de un grupo sectorial encargado del trabajo con la sociedad civil del entorno.

En relación con una de las actividades más conocidas como es el envío de cartas como forma de presión a las autoridades y de apoyo a las personas que son víctimas, Euskadi aporta cuatro redes de apelantes, integradas por alrededor de un millar de personas. Se estima que cada año remiten cerca de 23.000 misivas relacionadas con los casos adoptados por cada una de esas redes, a lo que habría que añadir la participación en acciones urgentes que la organización pone en marcha a escala global, y que incluye tanto los mensajes por correo convencional como las ciberacciones y la recogida de firmas.

En relación directa con la realidad vasca, la organización presentó en 2016 el Informe “Afrontar el pasado para construir el futuro”, una investigación en torno al proceso de paz. Una declaración a favor de todas las víctimas del conflicto, y para que todas obtengan verdad, justicia y reparación.

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