7 años del derrumbe del Rana Plaza: el episodio negro que marcó la lucha de las trabajadoras textiles

  • El 24 de abril de 2013 el derrumbamiento del edificio Rana Plaza en Bangladesh acabó con la vida de más de 1.100 trabajadoras y más de 2.000 resultaron heridas
  • En el edificio, que estaba en condiciones lamentables, se fabricaba ropa para conocidas marcas occidentales
  • Fue la peor tragedia en la industria textil, episodio que marcó la lucha de las trabajadoras del sector por un salario y condiciones dignas

El edificio Rana Plaza, en la capital de Bangladesh, Dhaka, tenía ocho plantas y en él se confeccionaban prendas para marcas occidentales como Primark, El Corte Inglés o Benetton. El 24 de abril de 2013 se colapsó y un derrumbamiento causó la muerte de 1.100 trabajadoras, resultando heridas más de 2.000. Las trabajadoras, que por un salario de miseria trabajaban largas jornadas en condiciones inhumanas, confirmaron entonces que tenían acuerdos de producción con alguna de las empresas locales implicadas en el siniestro. Siete años después, la lucha por sus condiciones laborales sigue en pie.

En la actualidad, la vida de millones de personas que trabajan en esta industria vuelve a estar en riesgo por la pandemia. El COVID-19 está socavando la lucha por unos salarios dignos, libertad de asociación y el derecho a un lugar de trabajo seguro en Bangladesh. Cuando se cumplen 7 años del peor desastre de la industria textil, problemas como el agotamiento de la demanda, los pedidos que se cancelan y posponen y millones de personas trabajadoras que se enfrentan a la miseria son una realidad extra que se añade a esta lucha.

Organizaciones como SETEM o la red internacional Campaña Ropa Limpia manifiestan que “es de vital importancia que no se revierta la protección laboral conseguida en estos años en Bangladesh“. Por ello, exigen que cuando las cadenas de suministro vuelvan a arrancar después de la pandemia, “deberán hacerlo con las lecciones aprendidas tanto después del desplome del Rana Plaza como de la crisis actual”. “Estas lecciones deben conducir a una industria más segura y más justa, regida por un mecanismo vinculante y exigible en lugar del business as usual, vigente hasta ahora”, afirma SETEM en una nota de prensa.

Cambios que no han de desvancerse

Desde mayo de 2013, el Acuerdo sobre Incendios y Seguridad en la Construcción en Bangladesh, establecido en directa respuesta al desastre del Rana Plaza, ha supuesto un trabajo ingente para hacer las fábricas más seguras para más de 2 millones de trabajadores y trabajadoras. El Acuerdo cubre a más de 1600 fábricas que han corregido el 91 % de los fallos de seguridad detectados durante las inspecciones periódicas del programa.

En mayo de 2019 consiguió resolverse un prolongado conflicto legal sobre el derecho del Acuerdo a continuar su presencia en Bangladesh, dando por hecho que en el curso de un año la actuación de las operaciones del Acuerdo serían reemplazadas por un Consejo de Sostenibilidad Nacional (RSC por sus siglas en inglés), con la partición de la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh (BGMEA), que representa a los propietarios de fábricas.

Con la crisis sanitaria global, las negociaciones donde se estaban debatiendo elementos como transparencia y exigibilidad o el compromiso de las marcas con términos comerciales que posibiliten financiar la reparación de las fábricas están estancadas y el Acuerdo de Bangladesh ha tenido que suspender sus operaciones.

La fecha de comienzo de la nueva entidad, el denominado RSC, se acerca, pero “siguen brillando por su ausencia las medidas que garantizarían su efectividad a la hora de proteger a las trabajadoras, incluido el compromiso por parte de las marcas de asumir unos acuerdos comerciales que permitan sufragar las reparaciones que sean necesarias”, denuncia SETEM en la nota. Advierten que no completar el trabajo del Acuerdo antes de que el RSC comience a trabajar supondrá que el trabajo de RSC no se distinga de las iniciativas voluntarias que no consiguieron evitar la tragedia del Rana Plaza.

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