El campamento, una experiencia educativa inolvidable

Este año, y con motivo de la presentación del pdf de campamentos 2012, hemos querido ceder este espacio para aquellos grupos que durante este curso han cumplido años. Zorionak!!

 ¡Oh campamento! ¡Gran campamento! Para los chavales, son noches haciendo ‘gaupa’, especular sobre qué es ‘eso verde de mi plato’, kilómetros y ampollas en el volante…Pero lo más importante y que ellos-as no saben, es que es el final del año, el final del “plan formativo” de ese año, donde, con los árboles y el río les seguimos educando. 
El campamento de verano es cuando más te acercas a la “esencia” que deseas conseguir, cuando estás en completa relación con la naturaleza, convives realmente con tus compañeros y compañeras, desarrollas tu autonomía y pones en práctica todos los conocimientos y habilidades que has adquirido a lo largo del año.  
El desarrollo integral de los y las niñas y jóvenes tiene que ser algo progresivo y atrayente, tal y como marca uno de los elementos de nuestro método pedagógico eskaut-scout.  Esto puede apreciarse desde la planificación del curso para cada rama, hasta el conjunto de etapas existentes en el escultismo. Toda actividad (dinámica, juego, ruta,..) está planificada de acuerdo a una progresión conforme a unos objetivos y a un proyecto educativo.
Es por eso que la culminación de todo un curso, que empezó con dinámicas de conocimiento, creación de seisenas, patrullas y equipos, continuó con salidas al monte, dinámicas en fines de semana y campamentos, encuentra su culminación en el campamento de verano.
En este momento del año es donde un grupo, que se ha estado haciendo a sí mismo durante todo el curso, puede disfrutar de sí mismo y de todo lo que ha conseguido durante el año. Aprovechando y disfrutando ese gran marco educativo que es la naturaleza.
El campamento de verano supone el cierre de una etapa que comienza al principio del curso, donde cada rama se plantea unos objetivos que irá cumpliendo a lo largo del año. Éste es un momento en el que culminan las aventuras, las empresas…termina un ciclo, una etapa educativa y, por tanto, su valor pedagógico es incalculable. 
El campamento brinda un montón de particularidades que nos hacen más favorable la tarea educativa; esos 14 días en plena naturaleza, fuera, sin electricidad y por lo tanto sin televisor, ni ordenador; solamente con los y las chavalas  y el monitorado.  En definitiva,  una relación real entre personas, en la que todos somos más reales, más nosotros mismos y en la que todas colaboramos para que la planificación salga lo mejor posible.
Nuestro campamento también es la mejor excusa para poder vivir el tipo de fe que nosotrxs promulgamos; la basada en el modelo de Jesús y los valores que Él encarna. En primer lugar, el ambiente natural es el mejor posible para poder expresarnos en libertad y reflexionar sobre nuestras actitudes y valores. Esto nos ayuda a eliminar aquellos contrarios al modelo de Jesús y a introducir en nuestras vidas aquellos en su línea. Cuestiones como el compartir (en las comidas, con el material…), el compromiso (imposición de pañoletas, cargos…), el crecimiento personal (oraciones, celebraciones, raids) y el sacrificio (rutas, construcciones…) se practican día a día.
Por estas fechas nos entran los agobios, que si “me faltan actividades”, “voy a preguntar a otro grupo a ver si tiene alguna velada”…en fin, que nos volvemos locos pensando en esa “parte del campamento”, pero ¿qué pasa con el rato después de comer? O en el autobús de camino a la campa, incluso cuando estamos comiendo. ¿qué pasa con esos momentos que no están “preparados”?. Pues sí amigxs, siento deciros que estos momentos para el chaval-a son los más importantes, los que más le van a servir, con los que realmente aprende. Es cuando aprovechan para preguntarte cualquier cosa, es su terreno, donde se encuentran cómodos, su momento de heziketa. El aprendizaje cobra un valor diferente en el campamento, heziketa es desde la conversación más compleja, hasta un simple gracias o una sonrisa de complicidad. Es con lo que ellos y ellos se irán luego a casa. 

Todo esto del campemento no es más que una herramienta que ayuda tanto a que chavales y chavalas como a los y las agentes educativos crezcan como personas críticas, libres y comprometidas mientras los valores dan sentido a todo lo que hacemos, a la educación y a la promesa eskaut. 


Así que…
¡Hagamos de nuestro campamento el mejor de los momentos!¿La receta? Un poco de planificación y logística, algunos objetivos, ganas de disfrutar, mucha ilusión, una pizca de gracia, otro poco de imaginación y creatividad; mochila, botas y…¡al lio!


Texto: 
Grupo Scout Jairoi Eskaut Taldea, 25 urte-años (Navarra)
Ama Lur eskaut taldea, 30 urte-años (Bizkaia)
Gaizkinak Eskautak, 30 urte- años (Bizkaia)
Esperantza Eskaut Taldea, 35 urte- años (Araba)
Egunsentia Eskaut Taldea, 30urte-años (Bizkaia)

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