Narrativas del amor y violencia de género

¿Qué narrativas del amor manejan las y los adolescentes? ¿Cómo interpretan productos de éxito como Física o Química o Crepúsculo? ¿Qué influencia tienen esos relatos en su forma de concebir las relaciones? Partiendo de estas preguntas, dimos forma a una serie de talleres para la prevención de la violencia de género con alumnado de los últimos cursos de la ESO, que impartimos en colaboración con el Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid durante el curso 2010-2011. En ellos analizamos fragmentos de series, películas o canciones, tratando de afinar la mirada y compartir lecturas sobre qué modelos de relaciones afectivo sexuales proponen estas ficciones audiovisuales: qué papeles tienen las chicas y los chicos dentro de ellas, cuáles son los principales conflictos en las parejas, si esos modelos coinciden con sus vivencias concretas y si, en definitiva, les hacen felices. También llevamos al aula nuevas narrativas amorosas y hacemos un ejercicio colectivo de imaginación para construir otras narrativas del amor.
  
 
Partimos de la tesis de que las concepciones sociales del amor y los modelos de masculinidad y feminidad hegemónicos están estrechamente vinculados a relaciones afectivo sexuales de mala calidad, muchas veces de mal trato, basadas en relaciones de dominación y sumisión que estallan como bombas de relojería y en las que las mujeres son sus principales víctimas. Romper con las relaciones de mal trato dentro de la pareja no es fácil, aunque exista un nivel elevado de sufrimiento. No se trata de una actitud ‘masoquista’ intrínseca en las mujeres o de una ‘esencia violenta’ de los hombres. El problema es más complejo y entran muchos factores en juego. Uno de ellos es, precisamente, las concepciones míticas del amor romántico en la pareja (entendido como un amor-fusión, dependiente, sufrido y pasional, en el que los obstáculos, los celos, el control, el sacrificio por el otro o la renuncia a una misma son signos de amor). Otro factor es cómo interactúan las identidades de género dentro de este modelo[1] .
Los relatos audiovisuales mediáticos proporcionan imaginarios colectivos compartidos que influyen en la configuración de nuestras identidades colectivas y de género, en nuestros hábitos de consumo y de vida, en los referentes de amor y convivencia. Por ello, nuestra propuesta pedagógica es la educación en la comunicación[2], donde ofrecemos herramientas para decodificar críticamente los mensajes mediáticos. Si la mirada varía, el mensaje también cambia, le podemos dar significados diferentes o aplicar una distancia crítica.
El ideario amoroso y los roles de género en las ficciones audiovisuales
Sin ánimo de hacer un estudio sistemático, ofrecemos algunas claves que hemos observado en la recepción de las narrativas sobre el amor durante las sesiones con adolescentes:
– ‘El amor a primera vista’ sigue siendo una de las claves narrativas en las ficciones audiovisuales, especialmente en películas como Crepúsculo. Los adolescentes lo leen como algo fantasioso y trasnochado, pero sí creen en un amor donde dos personas se completan y se fusionan en un ‘nosotros’ omnipotente.  ‘El amor para toda la vida’, otro de los mitos que ha propagado el ideario romántico, tampoco parece tener acogida en el público adolescente, que considera que es algo desfasado.
– La norma en las películas sigue siendo el amor heterosexual, aunque en las teleseries como Física o Química se observan cambios en las tipologías de pareja: aparecen relaciones homosexuales y modelos de relación amorosa abierta más allá de la pareja tradicional que la gente joven lee como positivo.
– La pasión romántica en películas y series se presenta como algo fundamentalmente femenino, mientras que en las canciones se observan letras románticas cantadas por hombres. Entre el público adolescente, observamos que los chicos se muestran reacios a las series y películas de género romántico; aunque en muchas ocasiones declaran que no las han visto, comprobamos que sí conocen las tramas de las películas y series. Sin embargo, algunos chicos, especialmente de origen latinoamericano, ven en el romanticismo un valor añadido a la hora de ‘seducir’ a las chicas.
– Si bien a los personajes femeninos se les presenta cada vez más como sujetos activos, en el amor esta agencia se desactiva, como observamos con la protagonista de Crepúsculo, que es capaz de dejarlo todo por el otro. Se perpetúan así estereotipos acerca de las maneras (masculinas y femeninas) de abordar los sentimientos amorosos y la relación de pareja. A ellas se las presenta como románticas, empáticas y cuidadoras, “cursis” (como las califican los y las adolescentes), interesadas en los “malotes” y preocupadas por la belleza. A ellos se les presenta como más torpes en el amor, duros “pero en el fondo sensibles” y protectores. Las chicas que no lo dan todo por el chico, que no colocan la relación amorosa en el centro de sus vidas, son vistas como egoístas, mientras que los chicos que hacen lo mismo son considerados débiles, “blanditos”. Aunque también muchos y muchas adolescentes valoran a las chicas que son asertivas y no colocan la pareja en el centro de su vida.
– Rompiendo con las representaciones tradicionales, cada vez es más habitual que las protagonistas femeninas no tengan vergüenza a reivindicar su derecho al placer sexual. Esto tiene buena acogida dentro del público adolescente, siempre y cuando, y aquí continuamos con el mito del amor romántico, éste se enmarque dentro de una relación amorosa. A los personajes femeninos de la serie de Física o Química se les penaliza por su actividad sexual y a los chicos, en cambio, se les aplaude. Ellas son ‘guarras’, ellos ‘ligones’. Y al chico que no es activo, que no tiene el control de la relación, se le penaliza.
– ‘En el amor no te puedes fiar de nadie, ni de tu mejor amigo/a’; ‘para saber si alguien te quiere te lo tiene que demostrar’, ‘un clavo saca a otro clavo’…son las moralejas que destilan teleseries como Física o Química, que ofrecen un modelo de amor perecedero, consumista y funcional que choca con ese amor romántico ‘para toda la vida’. Las ‘pruebas de amor’ engrasan las relaciones de estos relatos donde los celos son el termómetro de la cantidad de amor y se gestionan de forma violenta: a partir del control o el chantaje emocional dentro de un  modelo de relaciones de poder en el que se pueden rastrear actitudes de sumisión, más ligadas generalmente a un rol femenino,
y actitudes de control y dominación más sibilinas y por lo general más vinculadas a un ‘honor masculino’. Los y las adolescentes consideran que sin esos avatares la historia no ‘engancharía’. 
¿Es posible erotizar las relaciones de buen trato?
Mas allá de las comedias románticas y los dramas de amor más estereotipados podemos rastrear en otros circuitos culturales. En los cómic autobiográficos, por ejemplo, abundan las historias de amor donde el conflicto (por celos, pero también por la crianza, las dobles jornadas, las crisis personales…) está presente y se gestiona con toda la complejidad que supone. Historias en las que emergen masculinidades y feminidades que superan los clichés tradicionales, donde los personajes (no sólo los femeninos) ponen en práctica habilidades sociales y comunicativas (como la asertividad, la empatía, la paciencia o el respeto al otro y a una misma), creciendo a partir del conflicto. Historias donde la norma no es la pareja heterosexual, donde la pareja no es el centro de la vida, y donde es posible amar y ser libre a la vez, aunque esto no sea fácil.
El humor es otro camino pedagógico a explorar. Podemos encontrar viñetas humorísticas o cortos divertidos que se ríen de los mitos del amor y los roles de género, y que conectan con los y las adolescentes a partir de la complicidad y no de la moraleja moralizante.
Darle la posibilidad a los y las jóvenes para que creen sus propios mensajes es otra de las propuestas de la alfabetización audiovisual. Partiendo de ficciones amorosas, que previamente han analizado críticamente,  crean sus propios mensajes. Una revista juvenil tuneada donde le dan la vuelta a mensajes como “si le quieres de verdad, harías todo por él”. Un radio-consultorio ficcionado  en el que gente joven del instituto llama para volcar dudas y malestares afectivo-sexuales y donde se les contesta de tú a tú. Una obra de teatro versiona el fragmento de una película romántica donde el conflicto por celos no desaparece pero se actúa de otra forma, desplegando nuevas formas más allá del control, el chantaje emocional o la infravaloración de la otras. En estos ejercicios prácticos,  los y las jóvenes nos asombran con su capacidad crítica y creativa.
Pandora Mirabilia. S. Coop. Mad.


[1]              El libro “Violencia en la pareja: género y vínculo”, de Elena Casado y Fernando José García (Talasa, 2010) desarrolla en profundidad esta tesis a partir de una investigación con mujeres en situación de maltrato y hombres en situación de maltratadores.
[2]     También denominada Educación Audiovisual o Educomunicación.
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