Iceta defiende redimensionar la diócesis por pérdida de feligreses y de curas

El obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha defendido este jueves la necesidad de readaptar y redimensionar la estructura de la Iglesia de Bizkaia en términos de “eficiencia”, ante la reducción del número de feligreses y de sacerdotes.

En una conferencia organizada por la Asociación de Directivos de Euskadi, Iceta ha asegurado que la Diócesis de Bizkaia se ha fijado el reto de su autofinanciación en un plazo de cinco años.

En la actualidad, el 87 % de los 33 millones de euros anuales de su presupuesto proviene de las aportaciones sus propios feligreses. “No recibimos nada los Presupuestos Generales del Estado, sino que se elige libre y voluntariamente cuando se hace la declaración de la renta”, y un tercio de quienes la hacen en Bizkaia marcan la cruz a favor de la Iglesia y de otros fines, ha expuesto.

El obispo ha reconocido la necesidad de “hacer un esfuerzo grande en adaptar un traje que se ha quedado grande” a la nueva realidad de la Iglesia de este territorio aplicando, ha dicho, criterios de “eficiencia”.

Según ha descrito, “el 56 % de los vizcaínos se reconocen católicos, lo cual supone una bajada de 30 o 40 puntos” respecto a hace pocas décadas, y la reducción del número de feligreses ha conllevado, por ejemplo, que sólo el 19 % de los matrimonios sean por la Iglesia y el resto son civiles, “una de cada cuatro bodas”.

Respecto al relevo generacional de los religiosos, ha expuesto que “el número de vocaciones ha disminuido de modo drástico” y, así, el Seminario de Derio tenía 800 seminaristas hace 50 años y a día de hoy “solo hay nueve o diez”.

La actual estructura de la Diócesis “obliga” a su redimensionarmiento y así, ha dicho, está “reorganizando la diócesis para llevarla con 80 sacerdotes, cuando a mediados del siglo pasado “eran 1.000”, y por ello en la actualidad a cada sacerdote, con una media de edad avanzada, según ha indicado, “debería darle la responsabilidad de cuatro de las casi 300 parroquias” que se mantienen.

Por ello, por ejemplo, en el centro de Bilbao “sobran algunas parroquias” que deberían reagruparse por proximidad, y esa circunstancia, unida al coste de mantener los templos que “los hace insostenibles”, llevó al Obispado a decidir desacralizar y vender las instalaciones de una parroquia ubicada en la calle Autonomía.

Otro ejemplo de esas medidas para redimensionar la actual Diócesis, según ha explicado, es que se han puesto a disposición de personas sin recursos 200 pisos que antes eran destinados a viviendas para curas.

También ha explicado que la Diócesis destina más de 3 millones de euros al año a conservar su patrimonio, “entre el que destaca un gran legado cultural que hay que mantener en condiciones para que esté a disposición de la gente” y la inversión de las instituciones a este fin no llega al 4 % de lo que cuesta su mantenimiento año, por lo que ha animado a empresas y particulares a colaborar en este fin.

“Para la Iglesia el patrimonio no es una fuente de riqueza en sí misma sino un quebradero de cabeza mantenerlo y no es un tesoro rentable”, por lo que Iceta ha defendido la fórmula del mecenazgo o el patrocinio público-privado.

“No tenemos ningún interés en registrar nada que legítimanente no sea de titularidad de la Iglesia”, ha aclarado sobre las inscripciones de bienes.

Finalmente Iceta ha opinado que la pérdida de feligreses de la Iglesia vizcaína va acompañada del “auge del ateismo”, no de un trasvase hacia otras religiones.

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