La historia de ‘Aita Mari’, un pesquero convertido en buque de salvamiento, se estrena en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

El Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia está a punto de cerrar su 18ª edición en la que ha presentado uno de los documentales más esperados: “Aita Mari”, la historia de un barco pesquero que se trasformó en un buque de salvamento. El proyecto ha sido presentado este miércoles 28 de abril en el teatro Victoria Eugenia de San Sebastián que ha contado con Javi Julio, director de la película, Iñigo Mijangos, presidente de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario, e Izaskun Arriaran, coordinadora de la misma ONG.

El Stella Maris Berria era un atunero destinado al desguace. Sin embargo, Iñigo Mijangos e Iñigo Gutiérrez, dos miembros de la Salvamento Marítimo Humanitario, tuvieron una idea insólita: transformar el pesquero en un barco de rescate para salvar a las personas refugiadas que se ahogan en el mar Mediterráneo. Así nació el Aita Mari.

Este documental, narra la odisea de más de dos años de duración de la nave desde su reconstrucción hasta la culminación del primer rescate. Aita Mari es la historia del esfuerzo colectivo de un conjunto de ciudadanos y ciudadanas anónimas para socorrer a personas que huyen de la guerra y el hambre. Esta problemática es en la que incide el director del documental, que profundiza en la realidad de cientos de personas que mueren cada día en torno a las costas mediterráneas. Tal y como afirma Julio, “No se puede normalizar el hecho de que muera gente en el mar”.

No autorizados para rescatar

Otro tema que se desarrolla en esta historia y enlazado, al coste vital mencionado previamente, es la política europea de fronteras. Este fue uno de los mayores impedimentos para el buque de salvamento, que estuvo parado casi un año por las directrices del Gobierno de España que no daba autorización al Aita Mari para realizar misiones de rescate.

“Cada solicitud de la ONG a la Administración recibía una respuesta que podía tardar hasta tres meses en llegar, y que consistía en el requerimiento de más papeles”, explica Javi Julio. El mismo equipo del barco ha admitido que “las ganas de trabajar en defensa de la vida y los derechos humanos se iban desvaneciendo” debido a que, como explica Iñigo Mijangos, “el Estado juega con los tiempos y gana por agotamiento”.

Es en estos asuntos en los que el documental se focaliza, en “gente sencilla y anónima que se transforma para realizar el trabajo que deberían hacer los estados”, apunta el director. Además, el equipo del documental ha recalcado que “no era necesario mostrar la tragedia, es significativo pero no lo más importante” y por lo tanto, el objetivo de ‘Aita Mari’ es un producto didáctico, para que el público entienda la situación.

 

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