‘Martxoak8Mujeres’, el homenaje de la Diocesis de Bilbao a las mujeres en primera línea durante la pandemia

Este 8 de marzo, día Internacional de la Mujer, la Diocesis de Bilbao ha celebrado la tercera edición de Martxoak8Mujeres’, un acto público en el que ha homenajeado a ocho mujeres que han estado en primera línea durante la pandemia.  Entre las galardonadas se encuentra Araitz Peña, eskaut del grupo Txispeleta que forma parte de Euskalerriko Eskautak y colaboradora de Goitibera Aldizkaria, que ha recogido el premio en representación a las mujeres eskaut.

Las mujeres homenajeadas forman parte de diferentes ámbitos entre los que se encuentran acción social, pastoral de la salud, las residencias de las personas mayores, la educación, mujeres comprometidas con los países del Sur, mujeres en el ámbito de la sanidad, mujeres en tareas pastorales en la comunidad y mujeres en el ocio y el tiempo libre.

El evento, ha tenido lugar en el salón de actos de la parroquia El Carmen de Indautxu, en Bilbao, con aforo limitado. El encargado de presidir el homenaje ha sido el obispo administrador diocesano, Joseba Segura. Como gesto especial se ha bailado un aurresku y se ha interpretado una pieza de Beethoven al piano. El Obispado ha insistido en que se quiere reconocer así la labor de mujeres que trabajan “codo con codo, desde hace un año, en ámbitos en los que se está viviendo la enfermedad muy de cerca”.

Aurresku de honor y música en directo 

La dantzari Alazne Zabala, acompañada por el txistulari José Vicente Arriola, ha bailado el aurresku de honor a las homenajeadas y el pianista Oier Vénema, estudiante de la ikastola de Begoñazpi, ha interpretado una pieza de Beethoven con la que se ha cerrado el acto.

Antes de finalizar, en nombre de todas las homenajeadas, Jaione López, ha pronunciado unas palabras en las que ha agradecido el reconocimiento a la Diócesis, así como a Mons. Segura por su intervención, “no solamente de estas mujeres que han recibido el reconocimiento y que trabajan en los ámbitos mencionados, sino de todas las mujeres que desde la respuesta a la llamada y la vocación generada por Dios en su bautismo han anunciado la palabra testimoniando con su vida el Reino y denunciando las injusticias y las desigualdades. Todo ello desde el sacerdocio común que todas las fieles compartimos a través de Cristo”.

Para concluir ha dicho que como mujer se siente agradecida por los pasos que se van dando a pesar de que “se tienen que generar más puentes”  y ha recalcado que  “hoy somos nosotras las que estamos haciendo camino juntas, pero mañana serás tú”.

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