Mascarillas: tipos y posibilidad de reutilizarlas

  • Hay tres principales tipos de mascarillas y no todas pueden reutilizarse. 
  • Sanidad ha aconsejado este martes el uso de las mascarillas higiénicas a la población general para dejar las quirúrgicas a pacientes y personal sanitario

La situación provocada por el coronavirus está cambiando por completo los hábitos de la sociedad. El lavado de manos, la desinfección de superficies y otras medidas clave para evitar contagios están siendo adoptadas por la mayoría de la población. El uso de mascarillas, que tantas contradicciones ha provocado, se está implantando cada vez más. Aunque aún sea pronto para conocer las condiciones del desconfinamiento gradual, parece que estas pronto se convertirán en un accesorio más.

Sin embargo, aún hay desconocimiento sobre los diferentes tipos, formas de utilización y posibilidad de reutilización. Por resumir, los tipos podrían concretarse en tres: mascarillas higiénicas, quirúrgicas y de alta eficacia. El Ministerio de Sanidad ha elaborado unas recomendaciones del uso de mascarillas basadas en cinco niveles de implementación progresiva.

Mascarillas quirúrgicas

Las quirúrgicas están pensadas para retener las gotitas que contienen el virus si una persona está infectada, es decir, protegen más al resto que a quien la lleva. Sanidad recomienda en el primer nivel de sus medidas este tipo de mascarillas para profesionales que estén a menos de dos metros de otras personas, así como para los pacientes con síntomas respiratorios y sus cuidadores.

También las aconsejan para las personas que estén en cuarentena domiciliaria, cuando tengan contacto con el resto de miembros de la vivienda o vayan a salir a la calle, en el segundo nivel. El tercer escenario recomienda estas mismas mascarillas para las personas mayores, pacientes crónicos o embarazadas cuando salen a la calle o están en contacto con otras personas.

Mascarillas de alta eficacia

Denominadas autofiltrantes, se dividen en tres categorías: FFP1, FFP2 y FFP3, en función de su capacidad de filtración y son las que protegen del exterior. Las FFP1 (78 % de eficacia de filtración mínima) se suelen usar frente a partículas de material inerte. Las FFP2 (92 % de eficacia de filtración mínima) las usa el personal hospitalario que está en contacto con pacientes contagiados al entrar en su habitación o cuando es trasladado. Las FFP3 (98 % de eficacia de filtración mínima) se usan en tareas con riesgo de exposición a aerosoles. Algunas tienen válvula, que sirve para disminuir la humedad dentro de la misma, es decir, para mayor comodidad de uso.

Mascarillas higiénicas

También denominadas ‘de barrera’, son las que ofrecen un menor nivel de protección. Sobre todo, sirven para reducir el posible contagio del virus si se está infectado. Son las que el Gobierno autorizó y repartió hace unos días a las personas trabajadoras de sectores no esenciales que volvieron a trabajar el 13 de abril. Así, en los niveles cuatro y cinco Sanidad recomienda las mascarillas higiénicas para la población general que tenga que salir a la calle por motivos laborales, para acudir a los supermercados, farmacias o moverse para los casos permitidos.

¿Se pueden reutilizar las mascarillas?

A pesar de ser las que menos nivel de protección tienen, las higiénicas son las únicas que pueden reutilizarse. De hecho, se recomienda usar las quirúrgicas por unas cuatro horas y las de filtro alrededor de ocho. Aun así debemos fijarnos en la especificación: las higiénicas de especificación UNE 0064-1 y UNE 0064-2, la primera para adultos y la segunda para niños, son de un solo uso. Las de especificación UNE 0065 se pueden reutilizar, siempre con los métodos recomendados.

Para ello, el Ministerio de Sanidad publicó una guía donde se diferencian dos métodos: el lavado y desinfección con detergente normal y agua a temperatura entre 60 y 90 grados, en un ciclo normal de lavadora, y el sumergimiento de las mascarillas en una una parte de lejía y 50 de agua tibia durante 30 minutos. Si se elige este proceso, se recomienda igualmente lavar la mascarilla con agua y jabón y aclarar bien para eliminar cualquier resto de lejía.

A pesar del uso de la mascarilla es fundamental seguir con el resto de recomendaciones sanitarias, como mantener la distancia de seguridad, el lavado de manos frecuente y adecuado o evitar tocarse la cara. Sanidad advierte de que es necesario conocer toda la información para evitar el resto de riesgos persistentes a pesar de la protección con mascarilla. Por ejemplo, que el virus entre en contacto con los ojos a través de las manos o una autocontaminación al tocar o reutilizar una mascarilla contaminada.

En relación a esto, profesionales sanitarios afirman que las mascarillas caseras pueden contribuir a no propagar el virus pero que en ningún caso evitan que nos infectemos. Por ello insisten en el cumplimiento de todas las medidas y en tener en cuenta la falsa sensación de seguridad que pueden dar las mascarillas.

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