Vuelve arroces del mundo con un mensaje de diversidad, solidaridad y apoyo mutuo

  • Por segundo año consecutivo, Munduko Arrozak se tendrá que celebrar desde las casas pero se ha convocado una cadena humana el 19 de junio a las 13:00 horas desde la Plaza Corazón de María del barrio de San Francisco

Este mes de junio viene acompañado de una nueva edición de Arroces del mundo – Munduko Arrozak, una fiesta para festejar la diversidad y solidaridad entre comunidades. Hasta que llegó la pandemia se trataba de un día que se ponían a disposición diferentes materiales, recetas… en un espacio lúdico para conocer a diferentes personas y organizaciones sociales, así lo expresan en su web. Su nombre viene del alimento del arroz, que es algo que todas las culturas tienen en común.

En esta ocasión, por segundo año consecutivo, la fiesta tendrá que esperar. Se ha propuesto desde la Coordinadora de grupos de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala que el máximo de personas cocinen el arroz en sus casas y, aunque no pueda compartirse con el resto de participantes, envíen sus mensajes y fotografías a través de las redes sociales.

Lo que sí se ha propuesto para llevar a cabo es una cadena humana el 19 de junio a la 13:00 desde la plaza Corazón de María. Recorrerá, manteniendo todas las medidas sanitarias, las calles de nuestros barrios, con el objetivo de que esta 18ª edición y aún con limitaciones, los colores y los lemas reflejen los barrios diversos, interculturales, dignos y habitables que se reivindican y están construyendo. Para poder participar piden que se avise antes del 17 de junio a la Coordinadora a través del email mundukoarrozak@yahoo.es para poder gestionar el día de manera segura.

En esta ocasión, quieren resaltar algunos de los motivos que los empujan a hacer de esta fiesta un acto de reivindicación y compromiso con la mejora de las condiciones de  vida de nuestros barrios y de las personas que los habitan, especialmente en estos  tiempos oscuros que nos tocan vivir:

1. Reivindican y festejan la interculturalidad que forma parte de la identidad  de nuestros barrios. Una identidad entretejida, a su vez, de diversas identidades  culturales, de género de opciones sexuales y vitales. Una diversidad que les hace fuertes frente a cualquier tipo de actitudes y comportamientos discriminatorios con cualquier persona o grupo social.

2. Ocupan las calles porque son de todos, de las personas que viven,  trabajan o pasean por los barrios. Unas calles de las que quieren desterrar cualquier tipo de comportamiento policial de carácter racista, discriminatorio o contrario a los derechos de todas las personas.

3. Reclaman unos barrios libres de exclusión social y abandono institucional. Vivimos tiempos de verdaderas emergencias que se traducen en el crecimiento de la pobreza, en recortes en los servicios públicos, en especulación urbanística y amenazas de desahucios, en amenazas hacia las personas y sectores de la población más vulnerables e invisibilizados. Reclaman unos barrios más habitables, justos y solidarios.

Es en esta situación, cuando más se resienten las personas que sufren la exclusión, la  desigualdad y la discriminación. Y también cuando más necesario es el apoyo mutuo. Dadas las características de esta iniciativa que llevan 18 años organizando, quieren hacer en esta edición un llamamiento especial para activar la solidaridad con nuestros vecinos y vecinas migradas y racializadas que se encuentren en peor situación.

Partekatu!