“La educación en los Derechos de la Infancia se vive” Elena Ayarza, directora de la oficina de infancia y adolescencia del Ararteko

Cuando desde Goitibera hablamos con Elena Ayarza, la directora de la Oficina de la Infancia y la Adolescencia del Ararteko, le hicimos muchas preguntas interesantísimas. Algunas no tenían hueco en nuestro número 301. Aquí podréis encontrar todas ellas.

Este mes de noviembre la Convención de los Derechos de los Niños y Niñas cumple 25 años. Elena Ayarza dirige la Oficina de la Infancia y la Adolescencia del Ararteko, desde donde trabajan para defender que se respeten los derechos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Elena fue eskaut y a día de hoy todavía se siente orgullosa del compromiso que hizo con catorce años.

Elena Ayarza

 

¿En que sentido trabajáis desde el Ararteko por los Derechos de la Infancia?

La oficina de la infancia y la adolescencia que forma parte de la institución del Ararteko, tiene el mismo cometido que la ley manda a la institución en sí. Este supone la defensa de los niños y las niñas cuando uno de sus derechos ha sido vulnerado. Esto significa que una persona en representación de estxs chavalxs, ell@s mismos con su voz propia, de manera individual o colectiva, vienen y trasladan que tienen un problema en el que se esté vulnerando alguno de sus derechos. Nosotrxs, como oficina, podemos reclamar que las administraciones respondan a esta vulneración de derechos.

Pero también tomamos una actitud mas proactiva, no vamos a esperar a que venga alguien a reclamar que su derecho ha sido vulnerado, vamos a intentar que esta vulneración de derechos se dé en la menor medida posible. Por ejemplo, colaboramos con el departamento de educación sobre todas las cuestiones que tienen que ver con el acoso a chavales y chavalas por diferentes motivos. Buscamos mejorar las políticas públicas y para ello colaboramos con las administraciones para que en los sitios donde hemos ido detectando que puede haber una vulneración de derechos. También trabajamos la promoción de derechos, de insistir, de contar, de difundir la convención.

 

¿Está la sociedad vasca preparada para responder con hechos a la educación sobre la Convención de Derechos de la Infancia que se da en las escuelas?

La educación para los derechos no se da en la escuela, es una cosa que en primer lugar se vive. No puedes separar escuela y sociedad, la primera es un reflejo de la segunda. También hemos ido avanzando en ser conscientes de que niños y niñas tienen unos derechos y una situación particular, y eso se ha vivido a muchos niveles. La sociedad se ha hecho mas consciente y la escuela en ese sentido lo ha reflejado. En las escuela se pueden dar cosas más vinculadas a la educación en valores y relacionadas con el respeto a los grandes principios que empapan toda la Convención.

 

 

¿Se esta llevando a cabo alguna iniciativa desde Euskadi para promover los Derechos de los niños y niñas??

No hay una asignatura en la que digas: “esto es educación en valores”, pero tu puntualmente puedes decir: “quiero que se conozcan los derechos de los niños y niñas”, y puedes hacer algún acto, alguna actividad en las que se conozcan por las personas adultas y también por los chicos y las chicas. Para nosotros y nosotras, desde la oficina de infancia y adolescencia del Ararteko, el trabajo por los derechos de los niños y las niñas es una constante. Pero también somos conscientes de que hay centros educativos y organizaciones que trabajan normalmente en clave educativa, y no estoy hablando únicamente de la educación formal. Además, siempre que trabajamos elementos que tienen que ver con revindicar, construir una educación y una salud para todos y todas, trabajar por los chicos y chicas que tienen problemas familiares, por los chavales y chavalas LGTB que tienen dificultades para ser aceptad@s y son objeto de acoso; todo eso es trabajar por los derechos. Los contextos en lo que se puede trabajar por estos derechos son inmensos.

 

Entonces ¿dónde aprenden los niños y niñas sus derechos?

Aprenden donde se aprende, que es en todas partes: en sus casas, con sus colegas, en el colegio. Pero además ellos y ellas son muy conscientes de las incoherencias que a veces trasmitimos, de los mensajes trasladados en unos contextos y en otros: “aquí me están diciendo que lo importante es ser el más fuerte y ganar sea como sea y aquí me están diciendo que lo importante es participar, ¡a ver quién tiene razón!”. Los chavales son sensibles a la incoherencia. A veces les das mensajes en clase del tipo de tenemos que ser todos iguales y si a alguien le cuesta hay que ayudarle; pero por otro lado se les dice que si eres el mas listx lo importante es que tú triunfes, y si alguien se nos va quedando por el camino pues da igual. Muchas veces la propia sociedad somos incoherentes, y ahí estamos todxs lanzando mensajes a niños, niñas y adolescente, y justamente esa incoherencia es lo que van viendo. En ese sentido también es muy importante quien se convierte en persona de referencia para los chicos y las chicas, lo que hagan esas personas va a ser lo que va a tener más peso en como se construyen, es aquello que va haciendo poso y ayuda a los chavales y las chavalas.

 

¿Y ser eskaut que aporta a la educación por los Derechos de la Infancia?

Es una modalidad de educación en el tiempo libre con clara intencionalidad educativa, todas esas fortalezas y oportunidades de la educación no formal que comentábamos están presentes. Y más cuando hablamos del escultismo con un claro componente de pensamiento cristiano, donde muchos de los valores casan completamente con la Convención y son compatibles y coherentes con los derechos de niños y niñas. El escultismo no tiene problemas para sentirse bien con la Convención y es una oportunidad para poder profundizar y vivir en esos principios que proclama.

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