Construir un mundo virtual mejor

Hoy en día cada vez se oye más que nos ha tocado vivir la era digital. Cada vez podemos hacer más cosas en internet, reservar nuestras vacaciones, comprar todo tipo de artículos, e incluso podemos hacer nuestra compra semanal en el supermercado de turno. Pero no solo se están digitalizando los servicios, lo están haciendo también las relaciones interpersonales y sociales. La gente de la política, del deporte, del mundo del cine y cualquier persona famosa que se precie, tiene su lugar en las redes sociales. 

Internet, además, ha cambiado la forma en la que accedemos a las noticias. Ahora disponemos de toda la información que queramos a nuestro alcance bien en el ordenador y cada vez más desde nuestros dispositivos móviles. En otras palabras, tenemos todos los sucesos en el bolsillo según están ocurriendo.

Las redes sociales, han cambiado la forma de relacionarnos, no solo con conocidos sino con gente a la que ni siquiera hemos visto nunca, pero a la que seguimos porque nos parecen interesantes.  Además las redes sociales nos dan la oportunidad de dar nuestra opinión, de animar o criticar a cualquier persona o situación, simplemente dando un click. Pero, ¿realmente lo hacemos de forma consciente? cuando damos ‘me gusta’ a una fotografía o a un mensaje de Twitter… ¿Sabemos qué es lo que estamos apoyando? o simplemente lo hacemos porque si una publicación tiene más de 2 millones de interacciones, tiene que ser algo muy interesante, y va a aumentar mi popularidad en la red. 

Uno de los problemas de las redes sociales es que las opiniones que vertimos en la red son gratuitas a primera vista, no tienen una consecuencia directa. Esto conlleva un gran riesgo, porque hemos dicho que es muy fácil apoyar una idea u opinión en internet, pero es que además también es libre de consecuencias. Como todo en esta vida, tiene consecuencias, y cualquier opinión que demos en la red, debería ser coherente con nuestros principios y forma de pensar. 

En toda labor educativa, se busca conseguir personas que sean capaces de dar su opinión ante las situaciones que se les plantean de forma libre consciente y crítica. Queremos que la juventud sea capaz de hacer críticas constructivas en contraposición a los denominados ‘trolls’ que se dedican a atacar, muchas veces, sin ningún tipo de filtro ni respeto a quien piense diferente. 

Animamos a toda ella a que participe de debates, de que den su opinión pero de forma constructiva, que aprovechen el potencial que tiene la red para poder difundir mensajes y apoyar causas, pero que lo hagan con un sentido, no solo porque eso les vaya a hacer más populares. Hagamos que efectivamente se sientan libres de dar su opinión siempre sabiendo respetar las ideas de aquellas personas que puedan pensar diferente.

Tengamos en cuenta las nuevas tecnologías de la información y la comunicación como lo que son: una herramienta muy potente con la que nos ha tocado convivir. Usémoslas pues para dejar este mundo, el físico y el virtual un poco mejor de lo que nos lo encontramos.

Partekatu!