El campamento, como regalo y no como castigo

Se va acercando el verano y con él nos llega una gran oferta de actividades de ocio para las personitas más pequeñas de la casa:  campamentos multiaventura, campamentos deportivos, colonias abiertas o cerradas, campamentos de idiomas, campamentos eskaut… 

 Esa ‘forma diferente’ de pasar una parte del verano, además de ser una gran experiencia, va a aportar ciertos beneficios transversales a todas las dimensiones de la vida y de cara al desarrollo evolutivo de los niños y niñas. 

En este tipo de actividades conviven con iguales y tienen que compartir su protagonismo con otras personas. La socialización es vital para el desarrollo integral de la persona y pese a que,  sin duda, los padres y madres son una referencia necesaria para sus hijos e hijas, las relaciones que entablan con sus iguales son tan o más importantes que las relaciones paterno-filiales. Lo social implica convivencia, unión, y pluralidad, y todo eso se da en el día a día de los campamentos, en esa interacción con el resto de la chavalería que además está mediada por el monitorado. 

De esta forma, cuentan con un entorno privilegiado donde poder desarrollar ciertas capacidades básicas para todo ser humano como la empatía, la asertividad, el autocontrol… Los resultados de estas relaciones sociales influyen en el autoconcepto y la autoestima, y estos a su vez son cruciales para desenvolverse de forma positiva en el medio social. 

A veces, se nos olvida que son capaces de hacer muchas más cosas de las que les dejamos hacer. Sin embargo, en el campamento no les va a quedar más remedio que hacer muchas cosas por sí mismas. De esta forma, favorecemos su autonomía y les iremos ayudando a que desarrollen una imagen positiva de sí mismos. 

Todos los niños se sienten orgullosos cuando ven que cada vez son capaces de hacer más cosas y eso es vital para que repitan estas conductas e intenten aprender cosas nuevas. 

Por ello, son muchos los beneficios y las ventajas de participar de un campamento de verano. Es importante vivirlo como un regalo, no como un castigo. Normalmente son experiencias muy enriquecedoras y que no se olvidan.

Partekatu!