Yo motivo, tú motivas…

¿Qué es eso que nos lleva a hacer las cosas? ¿Qué es aquello que nos empuja a alcanzar un objetivo? ¿Cuál es la herramienta más fuerte con la que contamos para hacer, cambiar, modificar, crear…? Probablemente la palabra que responda a todas estas preguntas sea; la motivación. Una palabra que en si no es difícil de definir ni de comprender, pero cuando ya entramos en cómo trabajarla y en cómo se consigue… entonces comienzan las dificultades.

La motivación es aquello que nos mueve y nos empuja a realizar una acción, a actuar, a participar. ¿Pero, cómo motivamos? ¿Cómo conseguimos que la chavalería participe, quiera actuar y construir? Y si generar esa primera motivación es complicado, lo de mantenerla en el tiempo …

“Motivar es sinónimo de ESTIMULAR, desarrollar la participación activa de la persona, y en nuestro caso de la chavalería. Motivar es transmitir ilusión, despertar inquietudes y provocar actitudes de búsqueda e implicación por lo que se hace y lo que nos rodea…”

Contamos con diversas herramientas para motivar a nuestra chavalería, las cuales se adaptan o van cambiando en base a la edad. Pero también hay que tener en cuenta sus intereses propios, el entorno en el que estamos, …

  •         La edad y características propias de los chavales como grupo y de cada chaval en particular.
  •         Sus expectativas, gustos, necesidades, intereses… para preparar unas actividades que realmente les motiven.
  •         Una buena motivación, esto requiere un trabajo minucioso de preparación por nuestra parte. Plantear cosas originales y novedosas para conseguir la curiosidad del chaval, consiguiendo con ello su buena disposición para participar.
  •         La motivación ha de ser continua, teniendo en cuenta los momentos en los que está decayendo para volver a relanzar la actividad.
  •         Un monitor motivado es la mejor garantía para que la rama tire adelante y se encuentre motivada.

//// Pero hay un elemento que muchas veces no tenemos en cuenta y que tiene gran importancia también; ¿qué ocurre con la motivación del monitorado? Nosotros y nosotras somos las personas que debemos empujar a la chavalería hacia esa motivación y qué manera más efectiva que hacerlo desde la motivación propia. Pero, ¿qué ocurre cuando ésta está en decadencia, o cuando por lo que sea no está?

 

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